Cómo convertir tu miedo en tu aliado

Miedos o la eterna pregunta cotidiana: ¿Qué hacer? ¿Qué decido?

Siempre que pronunciamos la palabra miedo, invocamos distintas imágenes que varían de persona en persona, pero son en esencia tan estremecedoras por igual. Los miedos te hielan la sangre y te acobardan hasta el punto de vivir acumulando temores encerrados, y soportando el mismo trabajo, pareja o situación desagradable por mucho tiempo.
Sentir un miedo que transforma el cielo celeste en gris y el horizonte en algo tan lejano que puedes creer que es imposible llegar hasta allí. Y te olvidas de mirar dentro y ser consiente de que tienes los elementos necesarios para enfrentar ese escenario y transformarlo en un futuro alcanzable y brillante.

Me pregunto si los miedos tienen alguna razón de existir

El problema es que si tienes miedo, vives con la pesadilla constante de que todo aquello que has construido pueda destruirse de un momento a otro.

  • Vives con la angustia de que el avión en el que viajas se estrelle.
  • Miedo al blanco, al negro, al amarillo, al policía y al terrorista.
  • Te levantas pensando que vas a engordar, que si te enfermas o estas envejeciendo.
  • Con la angustia de que tus amigos se ofendan y no te hablen nunca más.
  • Con la incertidumbre de votar o no votar al candidato por el cambio o continuar con un Presidente corrupto.
  • Miedo de perder el trabajo.
  • Miedo de perder la privacidad en internet. Miedo a tener un perfil en Facebook.
  • Miedo a perder el dinero, a dar, a ser engañado, a no saber qué decir…
  • De que explote una bomba e inevitablemente pierdas un brazo, un ojo, un dedo, y hasta dejes de vivir y te prives de muchos momentos por miedo a vivir.
  • Miedo a amar. A entregarte por completo a otra persona porque te enfocas más en lo vulnerable que te vuelve entregarte que en el beneficio de amar y ser amado.
  • Miedo a morir antes de haber hecho TODO LO QUE QUIERES HACER.

Y no te das cuenta de que es ese miedo lo que te evita hacer lo que quieres hacer. El miedo es una respuesta natural de tu organismo. Es una respuesta ante el peligro. Puede ser una respuesta a algo que pasó, que está sucediendo o que podría pasar. Esta respuesta puede provocarte un estado de parálisis en el que no haces nada, un estado de ansiedad que te controla.
El miedo es natural, sin embargo, no siempre está subordinado a la realidad. Algunas veces, el temor es producto de una proyección sobre la realidad. Y te convences de que la realidad que te rodea es aterradora y funesta, cuando en verdad no es tan perjudicial y es inferior a ese monstruo que concebiste en tu mente.
El psicoanálisis Freudiano, nos dice que los miedos provienen de algo llamado “PULSION DE MUERTE” y que luego fijaciones fortuitas sobre objetos azarosos que han coincidido con algún impulso primitivo durante nuestro desarrollo psíquico.

En palabras comunes, esto significa que tendencias naturales en tu cuerpo y mente coincidieron con experiencias cotidianas de tu vida donde algún objeto, situación o persona que fueron los depositarios de esa sensación de miedo o incertidumbre que sientes, y a partir de allí, comenzamos a asociar reiteradamente ese objeto como productor de miedo. Las fobias son casos extremos de este fenómeno, por ejemplo.
Durante la formación y consolidación de la psiquis que es la parte de la mente a través del cual das significado al mundo que te rodea y a ti mismo, la pulsión de muerte que existe naturalmente en ti, produce una sensación insoportable de miedo y desesperación que intentas combatir constantemente.
La consolidación del ego personal es clave para enfrentar los miedos. De aquí que se diferencien aquellos con buena autoestima o aquellos más “débiles” catalogados por la sociedad. La construcción del “yo” en el espacio psíquico tiene un momento y un tiempo en nuestro desarrollo evolutivo, pero si no logramos desarrollarlo hacia una buena autoestima, aún así puedes hacer algo al respecto, porque no es demasiado tarde.

¿Cómo afecta a la mente?

Si bien el miedo hasta ahora descripto guarda relación con el mundo real y existe también el miedo imaginario o neurótico que no tiene correspondencia con el peligro, es importante que entiendas cómo funciona el miedo y cuáles son los miedos más comunes.

Cuando sientes miedo tu cerebro se concentra en protegerte como una táctica de adaptación. De tal forma, que lo que hace tu cerebro es que se convierte en una masa analítica que clasifica y ordena todo lo que te ha pasado y te ha salido mal, lo conecta con lo que te puede salir mal, y en consecuencia, tu miedo aumenta, consigue desmotivarte y lograr que no tomes ninguna acción que te permita conseguir lo que quieres.
Esta conexión entre tu cerebro y tu miedo es tan poderosa que provoca una antipatía ante la posible perdida y emula todo lo que si es posible. Es por eso que el miedo puede detenerte, dejarte inactivo, y hasta hacerte creer que nada es posible, porque ese poder es el doble con relación al poder de tu impulso hacia lograr lo que quieres.
Ahora bien, tu cerebro también tiene un sistema de liberación química que produce bienestar cuando haces algo nuevo y emocionante, que permite contrarrestar el poder de esta conexión entre tu cerebro y tu miedo.
Cuando haces algo nuevo, algo que te apasiona, algo que te emociona, este sistema se activa enfocándose en lo novedoso y en la acción. De esta manera consigues disminuir la antipatía a la pérdida, transformando el riesgo a perder en una oportunidad para lograr lo que quieres. Es cómo enseñarle a tu cerebro que se concentre en lo que quieres lograr y no en el miedo.

Principales miedos

  • Miedo al rechazo. Una de las situaciones más comunes se da cuando tienes miedo a que te rechacen.
  • Miedo a no creer en ti. Por muchas razones, no aprendes a lo largo de tu vida a creer en ti mismo.
  • Miedo al fracaso. Miedo a creer que todo te saldrá mal. Miedo a creer que porque falles una o dos veces, ya no lo podrás lograr. Miedo a creer que las metas se lograr a la primera oportunidad.
  • Miedo al qué dirán. Miedo a lo que diga la gente de ti si fallas. Si lo que planificaste no está resultando tal como lo planificaste.
  • Miedo a perder. Miedo a perder lo que tienes. A quedarte sin dinero si es un negocio, a quedarte solo si estás casado.
  • Miedo al éxito. Porque sin darte cuenta, crees que no puedes manejar algunas situaciones. Piensas que porque eres exitoso ya no te puedes equivocar y tienes que ser perfecto. Miedo a no saber lidiar con el todo lo que implica tener éxito.

¿Cómo enfrentar tus miedos?

Despierta con Gustavo Eduardo Periche
Cómo convertir tu miedo en tu aliado Artículo para ¡Despierta! con Gustavo Eduardo

Para entender el miedo y convertirlo en tu aliado es oportuno que entiendas y tengas muy claro cómo funciona el miedo en el cerebro. Por eso, te lo explicaré de nuevo.
El miedo se manifiesta en la parte del cerebro llamada límbico y ocurre porque el cerebro constantemente revisa todo lo que pasa en nuestro entorno a través de los sentidos.
Cuando el sistema límbico detecta algo que entiende como amenazador activa la amígdala cerebral para producir alertas que se manifiestan en todo el cuerpo con la intención de que respondamos a esa amenaza. Y ahí es cuando nuestra respuestas puede ser desde un simple susto hasta una paranoia obsesiva que nos produce un daño terrible.
Las manifestaciones más comunes cuando sentimos miedo consisten en el incremento del metabolismo celular, el corazón bombea la sangre con mayor velocidad para incrementar la adrenalina, aumenta la presión arterial, aumenta el nivel de glucosa, se dilatan las pupilas para que entre más luz por nuestros ojos y podamos estar más alerta, la sangre fluye más hacia las extremidades, deforma que todo en su conjunto nos condiciona y prepara para dar una respuesta.
En este punto es donde tenemos que lograr enfrentar y contralar nuestros miedos, porque nuestro cuerpo se prepara para dar una respuesta y está en uno medir esa respuesta. No es lo mismo, por ejemplo, que ante una cucaracha que inesperadamente aparezca frente a ti, la respuesta que des sea de cuidado, de moverte rápido con un periódico y la matarla; o la respuesta de gritar como loco, subirte en una silla y mostrar un estado de nervios y ansiedad que desborde tu estado de bienestar.
Estos estados alterados de tu ser por causa del miedo pueden desembocar en taquicardias, sudoración, temblores y hasta puede provocar que te orines involuntariamente por alteraciones en los riñones a causa de este proceso.

Un factor importante para enfrentar tu miedo y con el cual quiero comenzar es creer en ti mismo. Una forma de contrarrestar este miedo es ir obteniendo pequeños triunfos para ir enlazando un triunfo con otro e ir aumentando tu confianza en ti mismo.

De esta forma te sentirás cómodo con el riesgo, y al ir alcanzando las metas, lo que haces es establecer una serie de retos manejables que puedes alcanzar en el corto plazo, porque cada vez que alcanzas el éxito, tu cerebro libera dopamina, que te motivará a buscar el siguiente éxito.

Lo que te quiero dejar claro es que una forma efectiva de eliminar tu miedo es enfrentándolo. Tu miedo está caracterizado por pensamientos que lo refuerzan, así que si eres capaz de controlar tus pensamientos, crear pensamientos positivos y activar tu sistema de liberación de químicos, podrás controlar tus miedos y convertirlos en tus aliados.

Cuando hablo de crear pensamientos positivos me refiero a crear una visión de la situación temida en la cual todo sale bien y lograr lo que quieres. De esta forma tu mente registra una experiencia positiva para contrarrestar la situación riesgosa que produce tu miedo.
Tu mente teme enfrentar situaciones nuevas y desconocidas, por eso es importante tener una visión positiva para que deje de ser algo desconocido en tu mente, en el momento en el que tu visión sitúa una situación como algo vivido, con la conclusión de que todo salió bien, tu miedo disminuye.
Lo importante no es sentir miedo, es que tu miedo no te detenga. Es que tomes de la mano tu miedo y logres tu meta. No es que dejes de tener miedo, es que con todo y miedo, logres lo que quieres.

Te dejo una lista de afirmaciones que pueden contribuir con esta causa:

  • Los miedos se pueden controlar.
  • Es posible vivir en paz y armonía.
  • El miedo y el enojo son la misma cosa.
  • Miedo y desconfianza son una sola cosa.
  • Las resistencias, negaciones y la NO-aceptación de la propia vida y los propios miedos son la trampa.

Filmes recomendados:
Happythankyoumoreplease, director: Josh Radnor
3-Iron, director: Kim Ki Duk

Este artículo fue escrito por Gustavo Eduardo Periche y Nadia Dufou
¡Despierta! con Gustavo Eduardo
Para tener un propósito en tu vida.
www.despiertavida.com
Correo: despiertavida@gmail.com
Twitter: @despiertavida

image_pdfPDFimage_printImprimir

Suscríbete  y descarga mi Ebook gratuito

17343

¿Quieres comenzar
a autoconocerte?

Despierta Vida te informa que los datos de carácter personal que me proporciones rellenando el presente formulario serán tratados por Gustavo Eduardo Periche Fernández como responsable de esta web. Finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales: gestionar el alta a esta suscripción y remitir boletines periódicos con información y oferta prospectiva de productos o servicios propios y de terceros afiliados. Legitimación: Consentimiento del interesado. Destinatarios:  Mailchimp. Ver política de privacidad de Mailchimp. Derechos: Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en gustavoeduardo@despiertavida.com así como el derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control. Puedes consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos en mi página web: despiertavida.com, así como consultar mi política de privacidad.

Deja un comentario

WhatsApp chat