Tu poder está dentro de ti

En mi camino por la vida he vivido muchas experiencias heterogéneas, desde sentirme feliz hasta sentirme golpeado por la vida. Me he sentido derribado, apocado y sin la visión suficiente para distinguir en el horizonte alguna luz, algo que me reconforte y motive.

De seguro, tú también has pasado por momentos difíciles, por esos momentos en que el dolor te arropa y trata de convencerte de que desistas ante su yugo.

Lo peor que puedes hacer en esos momentos es darte por vencido, entregarte al dolor, aun cuando creas que no es posible superarlo, tienes que ser más fuerte que lo que te golpea.

Las opciones pueden ser muchas, desde perder el empleo con el cual te sostienes, y de repente creer que tu panorama se oscurece sin posibilidades de superarte; hasta la pérdida de una persona cercana cuyo dolor te consuma y creas que no es posible que la vida continúe sin esa persona.

Cuando enfrentamos encrucijadas existenciales como éstas, sólo tienes dos caminos:

El primero es autodestruirte. Consumirte en el dolor. Tirar la toalla. Creerte y convencerte de que no es posible superar ese momento.

El segundo es sacar tu fuerza interior, tu poder interior. Si bien es cierto que existen muchas sucesos que no puedes controlar, también es cierto que si puedes controlar la respuesta que das frente a ellos.

Puedes elegir echarte a morir porque todo lo que construiste salió mal, porque el proyecto en que trabajaste todo el año fracaso; o puedes levantarte y hacerlo nuevamente, analizando lo que planificaste, corrigiendo lo que hiciste mal, previendo lo que no tomaste en cuenta la primera vez, y lograrlo.

Puedes elegir quedarte en el suelo, derribado porque perdiste un familiar cercano y creer que no tendrás fuerzas para seguir adelante sin esa persona; o puedes levantarte, entender tu dolor, desahogarte, establecer un límite a tu sufrimiento, y comprobar que por difícil que es y que por mucha falta que te hace esa persona, la vida continua, y que el tiempo no se detiene.

No permitas que la autocompasión controle tu vida. Es natural que sientas rabia, que sientas compasión por ti, lo que no puedes permitir es que esa rabia y compasión suplanten tu poder interno y tu motor primario de vida, porque, simplemente, no volverás a sentirte bien contigo mismo.

Desahogarte, sacar tu dolor es muy sanador. Busca lo positivo que sucede en tu vida. Por mal que te sientas es imposible que no esté sucediendo algo positivo a tu alrededor y en tu vida. Lo que pasa es que no lo estás viendo porque estás enfocado en tu dolor.

Mira tu alrededor, deja de ver por un momento tus miedos, tu enojo, tu tristeza, y observa la vida que posees. Observa que estás con vida, que tienes una hija o un hijo, que tienes una hermana o hermano, que cuentas con amistades, que tu madre o tu padre aun vive, que sabes hacer algo por ti mismo, que tienes un talento que nadie más tiene… observa detenidamente, percibe tu entorno, siente tu vida y descubrirás que tienes muchos aspectos positivos por los cuales, y con los cuales, seguir adelante.

Haz una lista de todo lo positivo que existe en tu vida. Cada vez que recuerdes algo, anótalo y comprobarás como esa lista aumenta. Cuando te sientas mal o te ocurra algo negativo nuevamente, busca esa lista y léela para que seas consciente de que tu realidad no es tan mala como la sientes en ese momento. Conviértela en tu arma de batalla, vierte en ella tu poder personal.

Rodéate de personas positivas, de personas que aporten a tu vida. No es lo mismo compartir con alguien que todo lo encuentro malo, que todo le sale mal y que a todo lo que le plantees te diga “eso es imposible”, “no, no hagas eso”, “no lograrás eso que quieres”; a compartir con una persona que te anime a lograr lo que quieres, que te diga “cuenta conmigo”, “te puedo ayudar” o “si me necesitas, dímelo”.

Busca tus respuestas dentro de ti. Deja de enfocarte en lo externo, todas tus respuestas están en ti. Tú eres quien tiene el poder de decidir qué hacer y qué pensar, cómo enfrentar tus problemas, miedos y situaciones negativas, y darles respuestas.

De vez en cuando, dedica tiempo a lo que te gusta hacer, a lo que sabes hacer. Si te gusta cantar, dedícale tiempo a cantar, si te gusta correr o caminar, dedicar tiempo a caminar. Cuando tengas un problema no te quedes rumiándolo, una y otra vez, enfócate en la solución, en lo que tienes que hacer para solucionarlo.

Evita los pensamientos negativos como “no puedo”. Si te convences y te crees que no puedes, es obvio que no podrás lograr nada. Si te convences de que tienes mala suerte, en todo lo que te suceda buscarás confirmar que tienes mala suerte. Si piensas que todo te sale mal, a lo próximo que hagas le pondrás menos empeño y dedicación porque piensas que de todas formas te saldrá mal. Pensando así no lograrás lo que quieres en tu vida, no lograrás tener un propósito de vida que te conduzca al futuro que quieres tener.

Cada mañana piensa “hoy todo me saldrá bien”, “hoy decido ser feliz”, “hoy voy a lograr dar un paso más para alcanzar mis metas”. Y sí algo negativo te sucede, no pienses que fracasaste por eso, piensa “mañana lo hago nuevamente y me saldrá mejor”.

En tu interior posees 5 poderes:

  • Creer en ti.
  • Ser persistente.
  • Conocerte a ti mismo.
  • Tener un propósito de vida.
  • Tener una visión del futuro que quieres.

El poder más efectivo es CREEER EN TI, ese es tú poder interior. Creer que puedes lograr lo que te propongas.

Te propongo que pienses en tu vida, que reflexiones entorno a tu experiencia de vida y descubras que tu poder está dentro de ti.

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