Cómo convertir tus decisiones en acciones

Quiero iniciar este artículo definiendo qué es una decisión y qué es una acción. Una decisión es una determinación que tomas sobre un asunto en particular, es el resultado de un proceso cognitivo. Y una acción es cada actividad o paso que tienes que realizar para alcanzar un objetivo.

En este sentido, tus decisiones necesitan de tus acciones para lograr concretarse.

Cuando Tomar decisiones, tienes que tomarla consciente de la decisión que tomas, sobre todo, porque tiene que partir de ti. No puedes tomar una decisión por influencias de otras personas ni porque tu decisión la tome otra persona. Tienen que estar fundamentadas en tus valores, en tus objetivos y en lo que quieres lograr.

Transformar tus decisiones en acciones es un proceso laborioso que tienes que hacer con rigor.

  1. Cuando tomas una decisión, ésta tiene que ser especifica con un objetivo a lograr en ella. Tienes que utilizar tu objetivo como referencia acertar con la decisión más correcta.
  2. Evalúa las alternativas posibles, qué escenarios son posibles si tomas una decisión. Qué puedes lograr con esa decisión, qué no lograrías con ella, y por qué no lograrías ese objetivo con dicha decisión.
  3. Evalúa las consecuencias de tu decisión. ¿A quién afecta? ¿Provocas algo? Analizar las consecuencias te ayuda a priorizar los resultados que quieres obtener y a perfilar tu objetivo, por consiguiente, tu decisión se convierte en certera y te justiprecia si es concreta o alcanzable.
  4. Prevé qué tipos de problemas enfrentarías tomando dicha decisión. Y prepare con anticipación para resolverlos.
  5. Tienes que dominar el contenido de tus ideas y de lo que tiene que ver con la decisión que estás por tomar.
  6. Una decisión tiene que estar basada en tus valores, en los criterios que definen tus valores. Explóralos, se consciente de tu valentía, tu coraje, tus virtudes y fuerzas, que se convierten en tu apoyo para decidir.

En este proceso de tomar tu decisión enfrentarás algunos obstáculos que tendrás que superar:

  1. Miedo a tomar una mala decisión y estarás tentado a postergar tu decisión o desistir de lo que quieres lograr. Este miedo se basa en que vinculas el tomar una decisión con la dificultad de tomarla y que, posteriormente, tu miedo y las dificultades aumentarán, cuando es todo lo contrario, cuando tomas una decisión, lo que continua es mucho más fácil.

    Cuando te dejas arropar por el miedo a equivocarte y postergas tu decisión, lo que haces es equivocarte de antemano, como quiera estás tomando una decisión [postergar] y ésta no te conducirá a ningún resultado deseado.

  2. El segundo obstáculo es la dificultad en sí misma, sin ser consciente de que, una vez tomada, el resto del proceso es más fácil porque tu decisión se convierte en acciones practicas concretas y precisas. El proceso de reflexión aguda y de análisis se centra más en el momento de decidir.

Cuando conviertes tu decisiones en acciones te encaminas hacia tu plan de acción.

Una vez tomada una decisión, tienes que convertirla en acciones.

Piensa que los resultados que quieres lograr están en el espacio físico, por lo que, tienes que extraer de tu cerebro la decisión tomada y desglosarla en acciones. Porque sin esas acciones, tus ideas, tus pensamientos, tus decisiones, no producen resultados.

Si esperas tener todas las posibles consecuencias y formas de lograr tu meta, lo que haces es diluirte, colocar tu meta en un limbo que no favorece los resultados que quieres tener, y peor aun, puedes caer en la trampa de que cuando te muevas ya sea tarde para lograr tu meta.

En este proceso de construcción de acciones enfrentarás algunos obstáculos.

  1. El primer obstáculo que surge es la inseguridad. Cuando te sientes inseguro tiendes a inmovilizar tus acciones.
  2. Un segundo factor que puede impedir que conviertas tus decisiones en acciones es la falta de experiencia y quieras esperar a ser un experto para hacerlo. Y la única forma de ser un experto es actuando.

Lo que quiero lograr con este artículo es que no te quedes en la etapa de desear algo o querer que algo pase, porque eso es sólo la idea, es sólo la decisión. Quiero que pases a lo qué quieres hacer y que analices que te conviene y actúes.

Una decisión es sólo el principio de algo que quieres. Puedes desear rebajar y decidirlo, “quiero rebajar”, sin embargo, si no realizas ciertas acciones reduces tu decisión a simples palabras.

Tus decisiones tienen que estar acompañadas por acciones.

Tus acciones son consecuencia de una decisión. Si tomas una decisión y no actúas, es como si no hubieras decidido nada. Tienes que actuar en consecuencia a tus decisiones, en ocasiones acertarás y en otras fallarás, nada te garantiza que siempre obtendrás los mejores resultados, sin embargo, es mejor fallar por actuar que no lograr nada porque no te atreviste a actuar.

Cuando transformas tus decisiones en acciones, favoreces tu estado de bienestar y creas el camino hacia la éxito.

Acción práctica. Cuando tengas que convertir una decisión en acción desglosa tu decisión en actividades. Define cada actividad en función de la decisión que tomaste. Que cada acción te conduce a lograr tu objetivo.

Ordena tus actividades por prioridades. Analiza cuál necesitas antes para poder realizar la siguiente. Escribe cada una de tus acciones, elabora un plan, planifica lo que tienes que hacer.

Desglosa tus actividades en pequeños pasos, de forma que puedas comprobar que lo estás haciendo y que cada logro te aliente para el siguiente y puedas ver resultados a corto plazo.

Distribuye tus acciones en el tiempo. Puedes hacerlo por días, por semanas, y asígnale a cada día la actividad que tienes realizar y a qué hora.

Organízate. Cuando elabores tu plan y distribuyas tus acciones, evalúa cada día o cada lapso de tiempo que elegiste, si realizaste la actividad. Si la realizaste, táchala, asienta los resultados, evalúa lo que funcionó y si te sirve para realizar otras actividades. Si no la realizaste, evalúa por qué. Qué falló en el plan y reprográmala. Es importante que tu respuesta sea inmediata, no la dejes en el aire o para después, asígnale otro día y otra hora.

Responde las siguientes preguntas: ¿Cómo tengo que hacer esta actividad? ¿Por dónde me conviene más comenzar?

Cuando no sepas que hacer, hazte preguntas: ¿Qué es lo que me impide pasar a la acción? ¿Tengo miedo de realizar esta actividad? ¿Por qué? ¿Cuál miedo? ¿Cómo puedo enfrentarlo?

image_pdfPDFimage_printImprimir

Suscríbete  y descarga mi Ebook gratuito

17343

¿Quieres comenzar
a autoconocerte?

Despierta Vida te informa que los datos de carácter personal que me proporciones rellenando el presente formulario serán tratados por Gustavo Eduardo Periche Fernández como responsable de esta web. Finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales: gestionar el alta a esta suscripción y remitir boletines periódicos con información y oferta prospectiva de productos o servicios propios y de terceros afiliados. Legitimación: Consentimiento del interesado. Destinatarios:  Mailchimp. Ver política de privacidad de Mailchimp. Derechos: Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en gustavoeduardo@despiertavida.com así como el derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control. Puedes consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos en mi página web: despiertavida.com, así como consultar mi política de privacidad.

Deja un comentario

WhatsApp chat