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5 errores que te impiden Ser Feliz

Mucha personas piensan que es difícil ser feliz, que existen miles de dificultades y que los obstáculos de vivir en este mundo físico imposibilitan ser felices. Por esta razón, te escribo este artículo para compartir contigo algunas reflexiones sobre la felicidad.

El primer aspecto que deseo describir es que la felicidad no es un lugar ni un objetivo ni una meta. Si la estás viviendo de esa forma, es muy probable que te sientas y seas infeliz, porque la felicidad es la forma en cómo vives tu presente para lograr llegar al lugar que deseas, alcanzar el objetivo y la meta. Cuando eres feliz todo es posible. Tu ánimo es bueno, tu productividad es eficiente, tu visión es más clara, y la vida te abren las mejores puertas para lo posible.

¿Por qué piensas que es difícil ser feliz?

La razón fundamental es porque vives incurriendo en errores constantes, instalados en tu mente, con una actitud negativa, que generan infelicidad y que, sin darse cuenta, socavan la fluidez de tu estado de bienestar.

Quiero compartir contigo 5 errores muy comunes y que, en mi experiencia de trabajar en Mentorings con mis alumnas, he identificado:

#1. Vivir el rol de… madre, hija, esposa, pareja, madre… en vez de ser mujer

Un error que viven muchas mujeres es dedicarse a la vida de las demás personas, en vez vivir su propia vida. Cuando dedicas tu vida a ser “la esposa de…” lo que haces es obsequiarle lo que es tuyo (y que sólo puede ser tuyo) a la otra persona y eso genera un efecto desfavorable.

Dejas de vivir tu vida y entregas tu “protagonismo de vida”. Comienzas a ser lo que esa otra persona quieres que tú seas y dejas de ser tú misma.

Dejas de valorarte, de aceptarte, de sentirte libre.
En el caso de que tu rol de madre, sustituyes tu protagonismo de vida por el protagonismo de tu hija/o. Generalmente, lo que haces es construir lo que se llama “el nido vacío”, que consiste en que, cuando tus hijos crecen y salen de esa relación directa “madre – hijo”, tú vida pierde el sentido.

Tus hijos se casan, se independizan, crecer y dejar tu cuidado y atención… y tu rol de madre disminuye considerablemente, cambia a otro plano, y si tú te has enfocado 20 o 25 años a vivir sólo como madre, cuando tu realidad cambia, el vacío que sientes es enorme, sientes que tu vida perdió el sentido de ser, porque no hiciste nada más que ser madre.

Es cuando, te preguntas, por primera vez, y no 20 años antes: ¿quién soy? ¿Qué puedo hacer que no sea ser madre? Son incontables las mujeres que se sientes infelices porque no desarrollaron su interior por dedicarse a ser sólo madres.

Otro caso en el “rol de esposa” es que te dedicas por completo a la vida de tu esposo y, 20 o 25 años después, la relación se rompe, dejas a tu marido o el te deja a ti, y es entonces cuando eres consciente de que no hiciste nada más, de que te desconoces, y llegas a la misma pregunta ¿qué hago con mi vida?

No aprendiste un oficio, no desarrollaste tu profesión porque deseabas ser madre o esposa a tiempo completo, no fuiste productiva porque tu esposo proveía todo, y construiste una realidad que luego se vuelve desfavorable para ti.

Lo más favorable para ti es vivir tu vida, ser protagonista de tu vida, ser tu misma, para que, luego, puedas ser madre, esposa, hija, amiga… y dedicarle tiempo a esos roles sin que ninguno de ellas reemplace tu auto-realización.

#2. Creer que el dinero es la felicidad

Lo que piensas en tu vida y de ti misma es fundamental. Si piensas que el dinero es la felicidad aunque ganes mucho dinero nunca te será suficiente, por consiguiente, tu felicidad tampoco será suficiente.

Las personas felices no miden su éxito por el dinero que ganan, sino por la satisfacción de ser productivos y estar satisfechos por lo que han logrado.

Cuando sujetas la felicidad a algo externo a ti, lo que haces es generar dependencia emocional. Es decir, que dependerás de algo incontrolable ni sobre lo que tu decides para sentirte feliz. Cometerás el error de depender de que tu pareja te quiera o te valore.

Con el tiempo, comprobarás que tu pareja no te quiere como tú quieres que te quiera, te querrá como es esa persona, y que, por más que te valore, no te sentirás valorada porque tú no te valoras, y que, por más que tu pareja te ame, si tú no eres feliz, no te hará feliz.

#3. Vivir el futuro en vez de vivir el presente.

Cuando vives tu futuro antes de tiempo generas ansiedad y miedos. La dosis de ansiedad natural aumenta a niveles muy altos que socavan tu estabilidad emocional y producen una angustia que desenfoca tu atención y tu rendimiento.

Te desenfoca de tu presente que es el único momento en que puedes estar segura porque es la única experiencia tangible para ti. El futuro está fuera de tu alcance, no es tu aquí y ahora.

Cuando te enfocas mucho en tu futuro, lo que haces es enfocarte en la incertidumbre, en lo que aun no es cierto, y esa incertidumbre aumenta tus miedos, tus ansiedades y tus preocupaciones, generando un estancamiento en tu vida.

Tienes que vivir tu presente, enfocarte en tu aquí y ahora, en lo tangible, en el momento en el que puedes hacer actividades y acciones que te movilicen y generen felicidad.

#4. Pensar que soñar en grande es de ilusos

Muchas personas infelices han dejado de soñar por distintas razones. Las causas más frecuente entre las mujeres que han sido mis clientes han sido:

Por falta de mérito. Dejan de soñar porque han entendido que no se merecen lo que desean porque no se valoran, porque han recibido de su entorno una retroalimentación negativa, como “no eres buena madre”, “no eres suficiente mujer”, “no te mereces nada”.

Por miedo. Vivimos en una sociedad global que ha creado un prototipo de vida y con un sistema educativo basado en lo académico y de espaldas a la realización del interior del ser, que te enseña a pensar .

Por no aceptarse a sí mismas. Muchas mujeres son infelices porque no se valoran ni se aceptan como son, porque piensan que no pueden cambiar sus vidas ni así mismas. No han aprendido a aceptarse tal como son ni ha valorarse, y este sentimiento de negación y rechazo las hace sentir mal consigo mismas.

Por aprender que soñar es perder el tiempo. Muchas mujeres son infelices porque les han enseñado que soñar es perder el tiempo, que es para personas ilusas. Que soñar no es ser practico en una sociedad definida por el consumismo y la individualidad.

#5. No cerrar las heridas emocionales

Existen pocos elementos tan dañinos que vivir las heridas emocionales, heridas de infancia o de una relación rota, y sobre todo, vivir un duelo desfavorable. Las heridas más comunes son:

Vivir heridas de abandono que aumentan tu miedo a la soledad y vives con tristeza.

Vivir heridas de rechazo porque te sientes desvalorada y vives en una desconexión contigo misma. Vivir heridas de humillación porque se sientes culpable.

Vives heridas de infancia que han creado patones de comportamiento que, ahora de adulta, influyen en tus decisiones, en tu estilo de vida y en la forma en cómo te relacionas con los demás.

De forma que, como puedes entender, armonizar tus emociones, ser la protagonista de tu vida, vivir tu presente y aprender a ser feliz, son elementos vitales para crear una vida feliz.

Si deseas aprender conocer más sobre cómo armonizar tus emociones y aprender a ser feliz, creando una nueva realidad desde un nuevo ser, te invito a ponerte en contacto con nosotros, y comiences a conocerte verdaderamente, a practicar tu espiritualidad y regular tus emociones, para vivir a plenitud tu compromiso contigo misma de ser una mujer auténtica y feliz. 👉🏻 Estás a un sólo paso de ser única, irrepetible, y crear la vida que tanto deseas, si comienzas hoy mismo a Crear una Vida Extraordinaria.

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